Música Electrónica

Un hombre se sienta al lado de otro en un banco de una plaza de la Ciudad de Buenos Aires. Algo nervioso, le empieza a hablar...

 - Hola. Me dijeron que vos... proveés... emmmm... divertimento para las noches... electrónicas.
 - Te dijeron bien, ¿trajiste la lana?
 - Si, ¿cuánto te tengo que dar?
 - 30 pesos argentinos.
 - ¿Treinta... pesos? ¿tres, cero?
 - Si.
 - O sea, ¿tres veces diez?
 - Sos bueno en matemáticas. ¿Te interesa o no te interesa?
 - Si... si, obvio.
 - Ponela en el sobre.
(El buscador de divertimento pone los 30 pesos en el sobre)
 - Acá tenés. - El proveedor le entrega el paquete con la mercancia. - Esta reunión nunca ocurrió. Ah, y cuidado con el colesterol.
¿Eh?, pensó el partuzero, y lo miraba raro mientras el proveedor se alejaba caminando. El fiestero abre el paquete.
 - Pepas de membrillo... - dice en voz baja, atónito - ¡PEPAS DE MEMBRILLO!
Un linyera que pasaba por ahí le dice - ¡Eh! ¿Me convida' una?
 - Si, llevátelas todas. Pero cuidado con el colesterol.

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