Poema de adolescencia I
En el sur caminamos despacio
sin apenarnos ni apresurarnos
es que aquí hay mucho espacio
y mucho viento para despeinarnos
Estos alambrados están muy alumbrados
de doscientos miles de pastos nos separan
de tales enjambres nochados de tabas
los palos desbarajan y nadie los para
Las aspirinas y los cafés no nos despiertan
después del almuerzo descansamos, dormidos o no
el día se parte en mañanas y tardes
los atardeceres no me los pierdo por nada
El agua nos moja hasta los tobillos
la espuma trae círculos y torbellinos
el invierno y sólo el frío me separa de aquellas olas
los trajes subieron, no exactamente por mi cuerpo
No siempre tenemos lo que queremos
disfrutemos lo que tenemos
me gusta mirar las olas de lejos
pero como quiero surfear
Sin temor a escaparnos
en las estrellas vemos nuestros sueños
y aunque el cielo sea infinito
siempre vuelven a su dueño
El esfuerzo hace la sabiduría
la pasión hace el esfuerzo
sin darnos cuenta que lo hacemos
el amor nos da las fuerzas
sin apenarnos ni apresurarnos
es que aquí hay mucho espacio
y mucho viento para despeinarnos
Estos alambrados están muy alumbrados
de doscientos miles de pastos nos separan
de tales enjambres nochados de tabas
los palos desbarajan y nadie los para
Las aspirinas y los cafés no nos despiertan
después del almuerzo descansamos, dormidos o no
el día se parte en mañanas y tardes
los atardeceres no me los pierdo por nada
El agua nos moja hasta los tobillos
la espuma trae círculos y torbellinos
el invierno y sólo el frío me separa de aquellas olas
los trajes subieron, no exactamente por mi cuerpo
No siempre tenemos lo que queremos
disfrutemos lo que tenemos
me gusta mirar las olas de lejos
pero como quiero surfear
Sin temor a escaparnos
en las estrellas vemos nuestros sueños
y aunque el cielo sea infinito
siempre vuelven a su dueño
El esfuerzo hace la sabiduría
la pasión hace el esfuerzo
sin darnos cuenta que lo hacemos
el amor nos da las fuerzas
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